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Madre Laura


Compre en Linea La Autobiografía de la Madre Laura Montoya. Envió a Domicilio.


NOVENA  A LA   BEATA LAURA MONTOYA

 Reseña Histórica
La Madre Laura nació en Jericó, Antioquia, Colombia, en 1874. Falleció en Medellín, en 1949. Hija de don Juan de la Cruz Montoya y doña Dolores Upegui. Su padre murió asesinado. Le correspondió vivir una difícil niñez y juventud. Tras muchos esfuerzos llega a ser una erudita en su tiempo.
En 1893 se graduó como maestra. Profesora y pedagoga notoria, se dedicó a formar juventudes dentro de la fe cristiana y católica. A la edad de 30 años, siendo subdirectora de un colegio de niñas de familias de ingresos altos en Medellín, decidió trasladarse a Dabeiba (Antioquia) para trabajar con los indígenas Embera Chamí y desde entonces el resto de su vida al apostolado y las misiones. Practicó igualmente la literatura, escribiendo muy castizamente con un estilo comprensible y atractivo. Cultivó también, mientras desarrollaba su carrera pedagógica, la mística profunda y la oración contemplativa.
Obras y legados
Asistida por monseñor Maximiliano Crespo, obispo de Santa Fe de Antioquia, fundó en 1914 en Dabeiba, una comunidad religiosa llamada Misioneras de María Inmaculada y Santa Catalina de Siena. Con esta fundación, la Madre Laura, quizá sin comprenderlo ella misma, rompió muchos moldes y paradigmas en boga que eran probadamente insuficientes para llevar a cabo su ideal misionero; sólo rompiendo los convencionalismos, lograron abrir un espacio a la mujer, permitiéndole realizar tareas que hasta entonces estaban reservadas a los hombres. Las Misioneras de la Madre Laura, como se conoce popularmente a la congregación que fundó, se encuentran hoy trabajando en por lo menos diecinueve países. También fundo el Colegio MADRE LAURA en Medellín, Antioquía.
Beatificación [editar]
Abierto en 1963 el proceso para beatificarla, en Medellín, el tribunal eclesiástico católico comenzó a examinar a fondo virtudes y posibles milagros realizados por la Madre Laura. En el año 2006 este proceso, que duró cuarenta años, culminó.
En Roma, SS. Juan Pablo II promulgó el decreto de beatificación de la Madre Laura el 25 de abril de 2004.
Es la segunda beata antioqueña después del Beato Padre Marianito.
 
 
Novena a la beata Madre Laura Montoya
Por la señal de la Santa Cruz,
De nuestros enemigos,
Líbranos, Señor, Dios nuestro.
En el nombre del Padre, del Hijo
Y del Espíritu Santo. Amén.
 
Oración para todos los días:
Padre Eterno que Creaste a la beata Laura de Santa Catalina. Hijo de Dios que la redimiste con tu sangre preciosa.
Espíritu Santo que la enriqueciste con tus preciosos dones. Oh, Augusta Trinidad: Humildemente postrados ante tu divina presencia, te suplicamos por intercesión de la beata Laura, nos concedas el remedio de estas necesidades.
Así mismo te pedimos la gracia de vivir toda nuestra vida a la luz del Evangelio, siguiendo el ejemplo de la beata Madre Laura. De tal manera que con nuestro testimonio de amor a Dios y de generosidad con nuestros hermanos, atraigamos a muchos a una viva experiencia de Dios, que es Padre de todos.
Te lo pedimos por Jesucristo tu Hijo que vive y reina contigo, en la unidad del Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.
 
Día Primero
TODO LO PUEDO EN EL SEÑOR
“He aprendido a contentarme con lo que tengo. Sé avanzar en escasez o en abundancia. A todo estoy acostumbrado: A la saciedad y a la estrechez, a la riqueza y a la privación. Porque todo lo puedo en Aquel que me conforta".
Filipenses 4, 12-13
 
Hoy y siempre la vida de los santos encierra historias comunes y corrientes. Aún más situaciones difíciles que ellos, apoyados en Dios lograron superar.
Laura Montoya nacida en Jericó, población colombiana, en un contexto de lucha política. Perdió muy temprano a su padre, asesinado durante una dura época del país. Este hecho llevó a su familia a emigrar en busca de mejores horizontes y así, doña Dolores con sus tres hijos se acogió en Medellín.
En casa del abuelo de Laura. Mas tarde traslado a una finca que el padre de dona Doloritas Poseía en Amalfi, al norte del Departamento de Antioquia. Durante estos años, esta familia desplazada, sólo conoció desprecios y pobreza.
La idea de hacerse maestra surgió en Laura, como una forma de enfrentar las penurias de su hogar. Así logró graduarse en la Normal de Institutoras de Medellín. Pudo entonces obtener un sueldo para ayudar a su casa, compartir con sus alumnas su fe y sus valores.
 
Sin embargo, este ministerio de educadora no faltaron las incomprensiones y obstáculos. Algunos incluso la calumniaron llegando a manchar su fama de mujer equilibrada y honesta.
Golpeada por tantos problemas, Laura se refugió en la oración, aceptando sus dolores.
Delante del Señor Jesús, cuya pasión gustaba de contemplar con frecuencia. Sólo así pudo salir adelante y más tarde continuar su tarea pedagógica.
La Madre Laura nos enseña a todos a poner nuestra confianza en el Señor, quien no tardará en ayudarnos.
Oración Comunitaria
Hermanos: Reunidos en el nombre del Señor. Presentemos a Él nuestras peticiones confiadas:
·        Por el papa, los obispos y todos los pastores de la iglesia. Que como fieles operarios de mies, dediquen siempre sus cuidados al Pueblo que Dios les confía.
R/ Dios de amor, ayúdanos con tu gracia.
        Mira, Señor, a tantos hermanos nuestros que sufren los efectos de la guerra.
Concédenos que la paz, la justicia y la solidaridad reinen en todo el mundo.
R/ Dios de amor, ayúdanos con tu gracia.
·        Por cuantos se sienten desamparados de ti, Señor. Para que a ejemplo de la beata Madre Laura, descubran Que Tú eres un Dios de poder y misericordia.
R/ Dios de amor, ayúdanos con tu gracia.
·        Por los secuestrados, por los desplazados y los marginados. Haz que, por medio de nuestra caridad, sientan tu presencia amorosa y reaviven su esperanza.
R/ Dios de amor, ayúdanos con tu gracia.
·        Por todos nuestros parientes, amigos y benefactores. Que tu gracias los acompañe en sus tareas y les regale el gozo de la salvación.
R/ Dios de amor, ayúdanos con tu gracia.
·        Otras Peticiones
R/ Dios de amor, ayúdanos con tu gracia.
Todo esto, Señor, y cuanto guardamos en nuestro corazón, te lo pedimos por Jesucristo tu Hijo, que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.
Padre Nuestro, Ave María y Gloria.
 
GOZOS
Al presentarte nuestros ruegos, venimos llenos de confianza:
Tu celo ardiente y generoso danos a todos, Madre Laura.
I
Madre y maestra de los indios de nuestra selva americana: Vuelve a enseñarnos los caminos de tus intrépidas andanzas.
Y Así la luz del Evangelio llegue por cerros y cañadas, a redimir a los cautivos de la pobreza y la ignorancia.
Tu celo ardiente y generoso danos a todos, Madre Laura.
II
Ante el asombre de tus ojos, la turba inquieta y afanada de las hormigas un secreto de amor, te dijo sin palabras.
Y desde entonces la ternura de Dios, inmensa y desbordada sobre los buenos y los malos, con suaves ardor te abrasó el alma.
Tu celo ardiente y generoso danos a todos, Madre Laura
III
Tú que supiste de pobreza y también fuiste desplazada, mira el dolor de tus hermanos en esta patria colombiana.
Haz que florezca entre nosotros aquella paz tan anhelada, en la justicia y el progreso que como hermanos nos igualan.
Tu celo ardiente y generoso danos a todos, Madre Laura
IV
Un acendrado y fiel cariño a la señora Inmaculada, marcó tus días y noches, le dio certeza a tu esperanza.
Su amor fue siempre el santo y seña de tus empresas arriesgadas, su nombre dulce y melodioso entre los tambos se escuchaba.
Tu celo ardiente y generoso danos a todos, Madre Laura
V
Si las serpientes y las fieras por el poder de tu plegaria, como predijo el evangelio, pacificaron su acechanza: Líbranos hoy de los peligros que por doquier nos amenazan a quienes vamos de camino hacia la fiesta de la patria.
Tu celo ardiente y generoso danos a todos, Madre Laura
VI
Tu corazón en carne viva, porque “los indios son mi llaga", contagie a todos tu angustia por tanta gente marginada.
Haznos sentir la sed de Cristo que dio vigor a tu constancia, en las tareas de su Reino de amor y bienaventuranza.
Tu celo ardiente y generoso danos a todos, Madre Laura
VII
A los discípulos de Cristo, tu gesta heroica nos señala la ruta audaz del evangelio hacia regiones muy lejanas.
Transforma nuestro continente que ya es iglesia misionada, en una iglesia misionera de leve alforja y sandalias.
Tu celo ardiente y generoso danos a todos, Madre Laura
Oración Final
Dios, Padre misericordioso, que elegiste a la beata Laura Montoya para despertar en la iglesia el sentido misionero, especialmente hacia las comunidades marginadas de la sociedad.
Concédenos que podamos imitarla en su actitud contemplativa y en la búsqueda constante de la salvación de los hermanos.
Danos la gracia de una conversión sincera al Evangelio y así un día florezca entre nosotros una paz justa y duradera, por el progreso de todos, especialmente de los más necesitados.
Además, rogamos por los méritos de la beata Madre Laura, el remedio de estas necesidades…. si es para tu mayor gloria y nuestra salvación.
Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Día Segundo
(Oraciones para todos los días)
EL MANDADO DE LA VIRGEN
“Jesús vino a Cafarnaúm, junto al mar, para que se cumpliera la profecía: El pueblo que habitaba en tinieblas ha visto una gran luz. A los que habitan en sombra de muerte, una luz les ha amanecido". San Mateo 4, 16.
Después del viaje a Guapa donde la Madre Laura ayudada por el padre Ezequiel Pérez, pudo conocer los indios, todo en ella se convirtió en un intenso deseo de catequizarlos.
Empezó entonces a organizar sus cosas para internarse en la selva, en una tarea a la cual se sentía claramente llamada. Pero a pesar de buscar ayuda por todas partes, en ninguna parte encontraba. Resolvió pues, irse a Roma a conseguir directamente el apoyo del Santo Padre.
Pidió y obtuvo permiso de su director espiritual y de su madre, doña Dolores y después de sacar del banco el dinero para el viaje, fue como de costumbre a visitar a la inmaculada en la catedral de Medellín, en ese tiempo la iglesia de la Candelaria.
Postrada a sus pies, Laura oró así: “Mira Señora, este dinero. Es el fruto de economías de muchos años y va ahora a ser gastarse en hoteles y barcos. Y todo porque tú, Señora mía, me dejas sufrir sola y No me haces el mandado a Roma. Esta misma noche, preséntate, te lo ruego al Santo Padre. Y cuando él ponga la cabeza en la almohada, hazle sentir los gemidos de los pobres salvajes del mundo y compromételo a hacer algo por ellos". Y Añadió: “Suspendo el viaje, mientras me traes la respuesta del Papa".
Al salir de la iglesia se encontró con un sacerdote amigo, a quien preguntó cuánto se demoraría en venir una carta desde Roma. Más o menos mes y medio, le contesto el padre.
Pasado este tiempo SS. Pío X publicó la encíclica “Lacrymabili Statu Indorum" (El lastimoso estado de los indios), en la cual pide a los obispos busquen todos los medios posibles para ayudar a los grupos humanos marginados de la civilización y de la iglesia.
 
Oración Comunitaria
Con un corazón confiado y humilde, expresemos al Señor nuestros ruegos:
·        Para que no falte apóstoles, misioneros y misioneras, seglares comprometido, que lleven por el mundo el mensaje del salvador de Cristo.
R/ Padre Bueno, haznos sentir la fuerza de tu amor.
·        Para que todos los enfermos del cuerpo y del alma se sientan amados por Dios y curados por sus dolencias.
R/ Padre Bueno, haznos sentir la fuerza de tu amor.
·        Para que todos los bautizados crezcamos en el amor, la fe y la esperanza al servicio de los más necesitados.
R/ Padre Bueno, haznos sentir la fuerza de tu amor.
·        Para que vivamos en amistad contigo siendo a la vez presencia de Cristo en el mundo, a ejemplo de la beata Madre Laura.
R/ Padre Bueno, haznos sentir la fuerza de tu amor.
·        Por todos aquellos que se apartaron de Dios y de la iglesia. Que por nuestro ejemplo egresen pronto a la casa del Padre.
R/ Padre Bueno, haznos sentir la fuerza de tu amor.
·        Otras peticiones
R/ Padre Bueno, haznos sentir la fuerza de tu amor.
Padre Bueno: Te confiamos todos nuestros deseos y nuestros problemas. Acompáñanos siempre con tu fuerza y tu luz. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
 
Padre Nuestro, Ave María y Gloria.
Gozos
 
Día tercero
EL PACTO CON LAS FIERAS
“Jesús le dijo a sus discípulos: estas son las señales que acompañaran a los que crean: Hablarán en lenguas nuevas. Tomarán serpientes en sus manos y no les harán daño.
Impondrán las manos sobre los enfermos y estos quedarán sanos". San Marcos 16, 17-18.
Cuenta la Madre Laura en su autobiografía que, estando una vez en la oración ante el Santísimo, mientras las Hermanas hacían algunas tareas de cocina, vio mentalmente llegar como en procesión delante del señor, muchas culebras y fieras que entendió eran las de Murrì. Le alegraban que estos animales vinieran a ponerse a órdenes de su Dueño. Pero luego le dijo al Señor que esas fieras formaban una barrera infranqueable para llevar el Evangelio muchas gentes.
Pasó un corto rato y entonces, continua ella, conoció que Dios ordenaba a las fieras que no nos hicieran nada y que ellas tampoco recibirían daño de nosotras. En lo más hondo del alma entendió que Dios aceptaba este pacto.
 
Tuvo entonces la seguridad de una alianza, que había quedado hecha entre las fieras y sus religiosas. Refiriéndolo más tarde a un sacerdote, escribió ella, me dijo: Eso no es extraño porque ya lo dice San Marcos (16,18). Que a los evangelizadores no les harán daño las serpientes, ni los venenos los perjudicarán.
Hoy se comprueba que ninguna religiosa de las Lauritas, en sus arriesgadas correrías, ha sido atacada por alguna fiera o serpiente. Lo cual demuestra la inmensa confianza de la Madre Laura y de otro lado, la fidelidad de Dios.
Un hecho que nos invita a entregarle al Señor, cada uno de nuestros problemas. Nuestras enfermedades, miedos, conflictos familiares y situaciones difíciles. Él sabrá remediarlas en el tiempo oportuno.
 
Oración Comunitaria
Invoquemos a Dios, quien con su bondad Infinita, quiere remediar nuestras necesidades:
·        Ayúdanos Padre, a hacer de tu iglesia un signo de bendición y de consuelo para los pobres y olvidados de este mundo.
R/Padre, por tu Hijo amado, sálvanos.
·        Ayúdanos, Padre, a preocuparnos por los indígenas cuya dignidad a veces no valoramos, para que a todos ellos se les respeten sus derechos.
R/Padre, por tu Hijo amado, sálvanos.
·        Ayúdanos, Padre, a vencer nuestros egoísmos. A comprometernos en la construcción de una nueva sociedad, más justa y fraterna.
R/Padre, por tu Hijo amado, sálvanos.
·        Ayúdanos, Padre, para que nuestras familias sean pequeñas iglesias de fe y de amor, donde reine la alegría del encuentro fraterno.
R/Padre, por tu Hijo amado, sálvanos.
·        Ayúdanos, Padre, a ser generosos ante los problemas de los demás. Y a ejemplo de la beata Madre Laura, nuestra caridad sea viva y operante.
R/Padre, por tu Hijo amado, sálvanos.
·        Otras peticiones
R/Padre, por tu Hijo amado, sálvanos.
Atiende Señor, los ruegos de esta comunidad cristiana reunida en tu nombre, que confía siempre en ti. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén
Padre Nuestro, Ave María y Gloria.
Gozos
Día Cuarto
TRAS LAS HUELLAS DEL SEÑOR
“Jesús les dijo: Se me ha dado todo poder en el cielo y en la tierra. Id pues y haced discípulos de todos los pueblos, enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado. Y yo estaré con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo". San Mateo 28, 18, 19.
El 14 de mayo de 1914 los habitantes de Dabeiba vieron llegar a cinco aventureras, que iniciaban así la cristianización de los indios.
La población no fue muy generosa con las recién venidas, pero ellas de ningún modo cejaron en su empeño. Siempre desconfiados pero sin resistirse a la amabilidad y los obsequios de las misioneras.
Ante todo, una vitrola llamaba la atención de los indígenas. “Vos tenès gente metida en esa tabla", decía el indio Juan José con gran miedo. Pero pronto este rudimentario aparato se convirtió en una gran atracción para los esquivos salvajes.
Poco a poco aquellas señoritas que no formaban todavía ninguna congregación religiosa, empezaron a poner en práctica su novedoso método pastoral. Se trataba de servir a los indios con su femenina intuición, mientras practicaban el idioma del amor.
Relegados por la sociedad, la mayoría de los indígenas latinoamericanos ignoraban sus propios derechos y se consideraban a si mismos inferiores a los animales.
La Madre Laura con su experiencia de educadora en diversos lugares, los condujo a reconocer su propia condición de racionales y más tarde de hijos de Dios. Luego motivó, tanto al gobierno como a la iglesia, integrar a estos hermanos dentro del contexto nacional, respetando su lengua y sus tradiciones.
Fue así la Madre Laura pionera en América Latina de una evangelización que respeta todas las culturas.
Oración Comunitaria
Elevemos el corazón al Señor, Padre de todos y confiemos a su divina Providencia nuestras personas y nuestros hogares:
·        Por todos los padres y madres de familia, para que sean, en el hogar y en la sociedad, testigos de tu amor misericordioso.
R/ Padre Dios, fuente de vida, escucha nuestra oración
·        Por los gobernantes de las naciones, para que guíen a sus pueblos con equidad y justicia.
R/ Padre Dios, fuente de vida, escucha nuestra oración
·        Por tantos hermanos nuestros que han abandonado toda práctica religiosa. Haz que también nosotros nos sintamos responsables de su situación y podamos ayudarlos.
R/ Padre Dios, fuente de vida, escucha nuestra oración
·        Por todos los que luchan por los derechos humanos, contra la cultura de opresión y de la muerte. Para que logren sus objetivos en servicio de todos los pueblos.
R/ Padre Dios, fuente de vida, escucha nuestra oración
Por quienes hoy venimos a suplicarte el remedio de nuestras necesidades, por intercesión de la beata Madre Laura. Acógenos, Padre bondadoso y escucha nuestra súplicas.
R/ Padre Dios, fuente de vida, escucha nuestra oración
Otras peticiones……….
R/ Padre Dios, fuente de vida, escucha nuestra oración
Mira, Señor, Padre de bondad a estos hijos que tanto amas y socórrenos con tu misericordia. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Padre Nuestro, Ave María y Gloria.
 
Día quinto
TENGO SED
“Después de esto, sabiendo Jesús que ya todo estaba cumplido, exclamó. Tengo sed. Había allí una vasija llena de vinagre. Sujetaron a una rama de hisopo, una esponja empapada en vinagre y se la acercaron a la boca".
San Juan 18, 28-29.
La Madre Laura les dio como lema a sus hijas esta queja del Señor en la cruz. Por tal razón había escrito: “Dos sedientos, Jesús mío: Tú de almas y yo de saciar tu sed. ¿Qué nos detiene pues?".
Este deseo ardiente de hacer conocer a Jesucristo, para que todos los amen y orienten su vida según el Evangelio, ha sido comparado por muchos santos a la sed que Jesùs tuvo en la cruz. Sed que la Madre Laura explica en sus escritos.
El amor ha de ser el motivo de todas las tareas de sus religiones. De igual manera los cristianos auténticos han de estar impulsados a todas horas por el amor. Amor a Dios en primer lugar. Cuando le conocemos, cuando sabemos que nos ama infinitamente, que envió a su Hijo a la tierra, no podemos menos de sentir su presencia en nuestra vida. Lo recordamos a todas horas. Pero a la vez, deseamos compartir esta maravillosa experiencia con muchos otros hermanos. Esta sed fue la que ardió en el corazón de la Madre Laura, en su anhelo continuo de llevar a Dios a los indígenas.
Igualmente, a cada uno de nosotros, si empieza a descubrir en el corazón su condición de hijo del Padre de los cielos, se le vuelve indispensable contarlo, compartirlo, trabajar para que Cristo sea conocido por todos. Y esto lo realizamos con el ejemplo, la palabra y esa confianza en Dios que podemos compartir con muchos otros, mientras vamos de camino.
 
Oración Comunitaria
Con un corazón limpio de todo egoísmo y confiado en el Señor, presentémosle nuestras peticiones:
·        Te pedimos, Señor, la fuerza de tu Espíritu para llevar la luz del Evangelio a nuestros parientes, amigos y conocidos.
R/ Acoge, Señor, nuestra oración
·        Te pedimos, Señor, capacidad para aliviar los sufrimientos de nuestros hermanos, con la fuerza de tu amor.
R/ Acoge, Señor, nuestra oración
·        Te Pedimos, Señor, tu amor y tu ternura para acompañar a nuestros enfermos, para quienes pedimos la paz del corazón y la salud.
R/ Acoge, Señor, nuestra oración
·        Te pedimos Señor, tu protección. Para que todos nuestros jóvenes sean conducidos por caminos de justicia y rectitud.
R/ Acoge, Señor, nuestra oración
·        Te pedimos Señor, que mires con bondad a todos los secuestrados y los cautivos. Haz que pronto por la intercesión de la beata Madre Laura, alcancen su libertad y gocen de una vida digna.
 R/ Acoge, Señor, nuestra oración
·        Otras peticiones
R/ Acoge, Señor, nuestra oración
·        Señor, Padre misericordioso, acompáñanos siempre con tu presencia salvadora y condúcenos por los caminos de la verdad y la paz. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
Padre Nuestro, Ave María y Gloria.
Gozos
Día sexto
MARIA, MADRE MIA, SALVAME
“Se celebraba una boda en Canà de Galilea y esta allí la madre de Jesús. Como faltara el vino, le dice a Jesús su madre: No tienen vino. Y luego dijo a los criados: Haced lo que el os diga". San Juan 2 3-5.
Una de las primeras oraciones que la Madre Laura enseño a los indígenas de Dabeida y luego a otros más, fue esta jaculatoria llena de profundo contenido: María, madre mía, sálvame. Los indios la repetían con fruición, a veces todavía sin entenderla. Fue el nombre de Nuestra Señora la primer palabra que aprendieron en castellano.
Tal plegaria brotó de la ardiente devoción mariana que adorno la espiritualidad de Laura. Sin embargo transcurrió cierto tiempo en su camino de unión con Dios ante de empezar a lucir su alma como ella misma escribe, “la estrella más luminosa". Esta le llegó por el piadoso ejemplo de una sus parientas.
Se me ocurre, dice la Madre Laura, que si hubiera escogido para mí una advocación mariana, me hubiera quedado con la dolorosa, más de acuerdo con mi historia de muchas penalidades. Pero la inmaculada me atrajo de tal modo, que ya no podía pensar sino en ella, como en el centro de mi vida. Cuando sufro, leemos en sus escritos, es ella quien alumbra mi dolor. En ella tengo puesta para todo mi esperanza. Yo quisiera que todos supieran lo que es ella para el corazón que la ama.
María iluminaba la oscuridad de la selva y las dificultades de todo género que sufríamos.
Por que había hecho un pacto con la inmaculada: Tú harás la obra de los indios y yo te serviré a pesar de mis tropezones.
 
Oración Comunitaria
Unidos por una misma fe y una misma confianza, invoquemos al Padre de los cielos:
·        Míranos Señor, a quienes ponemos en ti nuestra esperanza.
R/ Padre, escucha la oración de tus hijos
·        Perdona nuestros pecados y haznos resplandecer como hombres y mujeres nuevos.
R/ Padre, escucha la oración de tus hijos
Tú conoces, Señor nuestras dolencias, nuestras heridas, nuestras angustias. Una sola palabra tuya bastará para salvarnos.
R/ Padre, escucha la oración de tus hijos
Perdona Señor los pecados del mundo y haz que las naciones progresen en igualdad, fraternidad y justicia.
R/ Padre, escucha la oración de tus hijos
Agradecemos Señor, los dones recibidos de tu bondad. Haznos fieles hijos de María y verdaderos hijos de la iglesia. Al servicio de todos nuestros hermanos.
R/ Padre, escucha la oración de tus hijos
Otras peticiones
R/ Padre, escucha la oración de tus hijos
Señor Dios de los Cielos: Lleno el corazón de inmensa gratitud hacia Ti, te confiamos toda nuestra vida con su alegría y temores.
Acompáñanos siempre con tu presencia salvador. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén
Padre Nuestro, Ave María y Gloria.
Gozos
 Día Séptimo
“LOS INDIOS SON MI LLAGA"
“Ahora me alegro por los padecimientos que soporto por vosotros y completo en mi carne lo que falta a las tribulaciones de Cristo… al cual nosotros anunciamos,….. Luchando con su fuerza que actúa poderosamente en mí". Colosenses 1, 24-29.
 
Cuenta la Madre Laura en su autobiografía que siendo todavía muy niña, mientras observaba el trabajo afanoso de unas hormigas, sintió en mitad de su alma el amor paternal de Dios. Una experiencia que la marcó de forma indeleble para toda la vida. Desde allí, como les ha ocurrido a muchos santos, brotó en su corazón la urgencia de anunciar ese amor a todos, de modo particular a los indígenas, abandonados entonces por la iglesia y los gobiernos.
Este celo le quemó el alma de tal manera que pudo decir en varias ocasiones: “Los Indios son mi llaga".
Apoyada entonces por algunos, perseguida por otros, mirada como una mujer excéntrica por otros más, nada pudo arredrarla hasta emprender su Obra de Catequización, que en un principio ella misma no comprendía con claridad.
Pero dos realidades la impulsaban. En primer lugar la gloria de Dios: ¿Cómo era posible, pensaba, que su Padre Dios no fuera conocido ni amado por innumerables hijos suyos? Era necesario ir por todos los caminos anunciando el amor misericordioso de Padre.
Además, estos hermanos nuestros vivían en las selvas en condiciones infrahumanas. Y, según la teología de entonces, en peligro de próxima condenación.
Fue entonces la Madre Laura, precursora de un amplio proyecto de dignificación, de quienes hoy se integran las llamadas minorías étnicas, a la luz y bajo los criterios del Evangelio. A través de la historia de nuestro continente ella se destaca como abanderada de la evangelización de los más pobres.
Oración Comunitaria
Invoquemos a Dios, que es Padre de todos los hombres y nos llama a compartir su amor, por nuestra oración, nuestro testimonio y nuestro servicio:
·        Perdona Señor, todos nuestros pecados y haznos resucitar a una vida nueva.
R/ Que tu reino, Señor llegue a todos los pueblos.
·        Purifica nuestro corazón de todo egoísmo que nos impide amar y compartir con nuestros hermanos.
R/ Que tu reino, Señor llegue a todos los pueblos.
·        Cura nuestra ceguera y ayúdanos a mirar siempre más allá de nosotros mismos, las angustias de los pobres.
R/ Que tu reino, Señor llegue a todos los pueblos.
·        Haznos solidarios con los dolores y las angustias, los gozos y las esperanzas de todos los hombres de la tierra.
R/ Que tu reino, Señor llegue a todos los pueblos.
·        Bendice Padre, este mundo que creaste con tanto amor y con tanto esmero conservas.
R/ Que tu reino, Señor llegue a todos los pueblos.
·         Otras peticiones
R/ Que tu reino, Señor llegue a todos los pueblos.
·        Acoge, Señor, nuestras súplicas y concédenos, por intercesión de la beata Madre Laura los favores que ahora te suplicamos. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
Padre Nuestro, Ave María y Gloria.
Gozos
Día octavo
MÁS ALLA DE NUESTRAS FRONTERAS
“Dijo Jesús: También tengo otras ovejas que no son de este redil; también a ellas las tengo que conducir y escucharán mi voz y habrá un solo rebaño y un solo pastor". San Juan, 10, 16.
Quizás la Madre Laura no lo advirtió durante su peregrinación temporal. Pero su persona y su obra iniciaron la transformación de América Latina, de un continente misionado a un continente misionero.
Durante cuatro siglos, nuestra iglesia se había contentado con recibirlo todo de Europa: Teología, métodos evangelizadores, sacerdotes misioneros, etc.
Sobre todo, desde el congreso misional celebrado en Bogotá en 1924, sobre el cual la Madre Laura tuvo una notable influencia, nuestros pastores de Colombia y luego otros episcopados de América, empezaron a pensar de otra manera. Era necesario compartir los dones recibidos. Lo atestigua su congregación de Misioneras de María Inmaculada.
Pero, además de esto, ella y algunos otros inspiraron al entonces obispo de Santa Rosa de Osos, monseñor Miguel Ángel Builes, la necesidad de crear otros institutos misioneros. Todo esto fue reubicando a la iglesia latinoamericana y abriéndole horizontes para mirar más de sus fronteras.
Las intuiciones de la Madre Laura, secundadas luego por el Concilio Vaticano II y asimiladas por diversas congregaciones y por numerosos pastores, han comenzado ya a dar fruto. Muchas iglesias nuestras prestan sus servicios en otros países, en otros continentes. Por medio de sacerdotes, religiosas y laicos. Y sobre todo, gran número de bautizados respaldan generosamente esta labor por la oración y el aporte para financiar sus programas.
La Madre Laura fue la precursora de esta apertura universal, que lleva el evangelio, desde nuestra pobreza, a muchas regiones de la tierra.
 
Oración comunitaria.
 Como hijos muy amados del Señor, presentémosle nuestras plegarias, con la certeza de ser escuchadas:
Te rogamos, Señor, por cuantos ejercen la autoridad en la sociedad y en la iglesia. Que sirvan siempre al bien, construyendo fraternidad y solidaridad.
R/ Señor, que nuestra oración llegue hasta ti.
Por los padres de familia, los maestros y personas que se dedican al cuidado de los niños. Haz que sepan conducirlos siempre por el camino del evangelio.
R/ Señor, que nuestra oración llegue hasta ti.
Por todos nosotros, que hoy nos hemos reunido en tu nombre. Bendice nuestras familias y concédenos tu gracia y paz.
R/ Señor, que nuestra oración llegue hasta ti.
Por todos los bautizados y por cuantos todavía no te conocen. Envía apóstoles de tu Evangelio que te hagan conocer en toda la tierra.
R/ Señor, que nuestra oración llegue hasta ti.
 
Remedia, Señor , nuestras pequeñas y grandes necesidades, porque Tú eres Padre y grandes necesidades, porque Tú eres Padre y actúas siempre con amor.
 
R/ Señor, que nuestra oración llegue hasta ti.
Otras Peticiones
R/ Señor, que nuestra oración llegue hasta ti.
 
Recibe, Señor estas súplicas que hoy te pres

 
Día Noveno
LOS MILAGROS DE LA MADRE LAURA
“ Así, mientras los judíos piden señales y los griegos sabiduría, nosotros predicamos a un Cristo crucificado, que es fuerza de Dios y sabiduría de Dios, Porque la debilidad divina es más fuerte que la fuerza de los hombres.”
1 Corintios 22-25
Numerosas personas dan fe de haber recibido favores por intercesión de la Madre Laura Montoya, a quien se han encomendado. Finalmente, la Santa Sede Aprobó como hecho extraordinario la curación de un cáncer en estado terminal, en la señora de doña Herminia González de Álvarez, quien residía en Medellín en 1993.
Antes este acontecimiento, muchas personas acuden diariamente a la estancia donde murió la beata Laura e igualmente a su sepulcro pidiendo ser sanados de sus dolencias.
Sin embargo, hemos de entender que no está en los planes de Dios que todos los enfermos recobremos la salud. Menos aun, repentinamente.
Por lo tanto, nuestra relación con el Señor y sus santos se ha de elevar desde la fe, a un nivel de confianza y de entrega a la Providencia de Dios.
Por Ser hijos de Dios tenemos derecho a pedirle remedio para nuestros males. Así nos lo enseño Jesús en el Padre Nuestro. Pero al decir que se haga su voluntad, nos entregamos a su amor, de tal manera que muchas veces recibimos lo que nunca hemos pedido.
Numerosos enfermos no se sanan, determinados problemas nunca se solucionan. Pero mediante la oración , recibimos de Dios, paz, serenidad, constancia, alegría en medio de las penas, capacidad de superación, sabiduría para enfrentar los obstáculos.
Porque el cristiano sabe que Dios es un Padre, pero comprende además, que Él sabe dar a quien uno y en su tiempo oportuno, lo que más conviene.
Frente a su proyecto misionero no le faltaron a la Madre Laura frecuente obstáculos y muchas persecuciones. Sin embargo su unión con Dios, le basto para llevar adelante su vocación a favor de los indígenas. Por todo lo cual, ella es ejemplo que nos ayudará a superar confiados en el Señor, todas nuestras dificultades.
 
Oración Comunitaria
 
Alegres en el Señor, de quien viene todo don perfecto para quienes le buscan con sincero corazón, invoquémoslo con encendida confianza:
 
Bendice Señor con tu paz, a los pueblos enfrentados por las guerras y los odios fratricidas.
R/Escuchamos, Señor, que confiamos en Ti.
Haz que bendecidos y guiados por el poder de tu palabra, construyamos un mundo en que todos podamos vivir como hermanos.
R/Escuchamos, Señor, que confiamos en Ti.
Bendice a los enfermos, los golpeados por la vida y a quienes ya no cree en tu amor.
R/Escuchamos, Señor, que confiamos en Ti.
Bendice Señor, a todos los que trabajan por la causa del Evangelio. Concédeles tu Espíritu, para que tu nombre sea conocido y amado en todos los rincones de la tierra.
R/Escuchamos, Señor, que confiamos en Ti.
 
Bendice y ayuda Señor, a quienes no han logrado un trabajo digno. A tantos niños y jóvenes que no alcanzan una adecuada educación .
R/Escuchamos, Señor, que confiamos en Ti.
Otras Peticiones
R/Escuchamos, Señor, que confiamos en Ti.
 
Señor, Dios nuestro, acuérdate de tu misericordia y haz que sintamos en todo tiempo tu presencia salvadora. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Padre Nuestro, Ave María y Gloria.
Gozos.
 
 
 
 
 
 


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